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¿Te ha pasado alguna vez, que ríes a carcajadas y cuando te das cuenta, no puedes impedir que se escape la orina?

Esta condición es un síntoma frecuente de la Incontinencia Urinaria de esfuerzo y aunque muchas personas creen que es normal debido a la edad o a que han tenido muchos partos, la verdad es que la incontinencia urinaria NO es normal a ninguna edad y es una disfunción del suelo pelviano, que se produce por la debilidad de los músculos de ésta zona que se encargan de sostener los órganos de la pelvis y mantener la continencia.

Al reírnos a carcajadas, la presión dentro del abdomen aumenta. Esta presión se transmite hacia los órganos que se encuentran en la zona abdominopélvica entre los cuales se encuentra la vejiga urinaria y si la presión del esfuerzo es mayor que la presión que realizan los músculos del piso pélvico para cerrar la uretra, entonces las fibras musculares se fatigarán rápidamente y se producirá el escape de orina involuntario.

La musculatura del suelo pelviano debe cumplir con varias funciones importantes para el buen funcionamiento de los órganos intrapélvicos. Si estos músculos se debilitan y pierden la capacidad de soportar altas presiones sobre sus fibras, entonces se pueden presentar alteraciones en el adecuado funcionamiento de algunos sistemas que se encuentran en esta zona.

Debes saber que los aumentos de presión dentro del abdomen se producen muchas veces durante al día, por ejemplo cuando hay tos o se presenta un estornudo, cuando gritamos o cuando hacemos algún esfuerzo como agacharnos o subir escaleras.

Cuando se presentan pérdidas de orina al realizar esfuerzos físicos, seguramente la musculatura del suelo pelviano presentará poca fuerza y resistencia, por lo que requiere ser entrenada para recuperar sus cualidades físicas y poder cumplir de forma eficiente sus funciones.

Para esto, es necesario realizar un tratamiento dirigido por una profesional experta en el tema que trace objetivos específicos y ejecute un plan de entrenamiento funcional para que los músculos de tu suelo pelviano sean competentes y puedan cumplir su función sin alterar tu rutina diaria ni tu calidad de vida.

Si nunca has experimentado uno de estos vergonzosos episodios, no esperes a que te pase para iniciar una pauta de entrenamiento. Recuerda que al pasar los años, nuestro cuerpo va cambiando y debilitándose, por lo tanto es importante que mantengas la zona perineal en excelentes condiciones para que puedas disfrutar cada etapa de tu vida sin limitaciones.

Para mayor información visita:

Carolina Silva G

Kinesióloga especialista en rehabilitaciónón pelviperineal

Centro Miintimidad